La red de infraestructuras viarias en España es muy extensa y de muy alta calidad en cuanto a su diseño y ejecución, pero presenta un gravísimo déficit de mantenimiento.

España.

La movilidad y el transporte en general en España se enfrentan a desafíos financieros complejos y el mantenimiento de las infraestructuras supone una carga económica importante, que a la vista de la situación requiere acciones urgentes. Es evidente que si no se invierte en el mantenimiento del patrimonio viario español de manera urgente los activos perderán su valor.

Si se sigue el planteamiento europeo, parece probable la adopción de un sistema de viñeta (Suiza, Austria, Eslovenia, Eslovaquia) o bien un pago por distancia (Portugal). En España, ante la falta de una decisión universal, creemos que lo más probable será ver primero como algunas comunidades autónomas empiezan a implantar peajes y cómo va evolucionando este sistema en los próximos meses y años. Y en nuestra opinión, todo sistema que no sea universal perderá gran parte de su equidad y de su eficacia.

Es importante señalar que existe la tecnología necesaria para implantar cualquiera de las opciones; por lo que la cuestión principal es definir el modelo. Tecnológicamente, la alternativa más sencilla sería el pago por uso automatizado con el uso de cámaras lectoras de matrículas y sin barreras ni cabinas de peaje, de tal modo que los usuarios de la red viaria paguen en función de los kilómetros recorridos y tipologías de vehículos así como también estrategias de precios por congestión, incluyendo carriles de peaje de alta ocupación (High-Occupancy Toll - HOT), en el que las tarifas por el uso de carriles "Express" , varían según el número de personas en el vehículo, la hora del día y el nivel de congestión en el carril.

El establecimiento del “pago por uso” en carreteras es un tema especialmente sensible y como tal debe abordarse con la máxima transparencia en la presentación de la problemática y de las alternativas para hacerle frente. Se debería buscar el máximo consenso social e implantar un sistema universal ya que de lo contrario perderá gran parte de su equidad y de su eficacia.

La cuestión de la transparencia debe partir desde la presentación de la problemática; porque la cuestión de fondo a abordar no es “Pago por Uso” sí o no.

La realidad es que la red de infraestructuras viarias en España es muy extensa y de muy alta calidad en cuanto a su diseño y ejecución y algo de lo que deberíamos enorgullecernos más, pero tiene un gravísimo déficit de mantenimiento. Partiendo de que en última instancia no hay nada gratis, que de alguna manera se deberá pagar el mantenimiento y que ya es muy urgente acometer importantes inversiones en el mantenimiento de nuestras carreteras, la cuestión es alcanzar un consenso político y social sobre la fórmula o las fórmulas que garanticen las inversiones necesarias a lo largo de la vida de estos activos.

En consecuencia, o bien se incluyen partidas mínimas anuales en los Presupuestos Generales de las diferentes Administraciones de importes previamente establecidos y que pagarían todos los ciudadanos por igual (según las normativas fiscales vigentes) o bien se introduce el modelo del “Pago por Uso”, insistiendo en que esta decisión debe ser universal, duradera en el tiempo y debe tener un consenso político y social muy amplio.

El “Bono de Movilidad” que hemos desarrollado desde la Asociación Española de la Carretera es un modelo de implantación progresivo en función de los kilómetros recorridos con una especie de franquicia, diferenciando por tipología de vehículos y con ajustes para dotarlo de una mayor equidad social y territorial que estimamos es un buen punto de partida para este debate público tan necesario.

Siendo la asesoría en el campo de la gestión del tráfico y la movilidad una de las principales áreas de actividad de Antea Group España y Latinoamérica, hemos analizado en profundidad la cuestión de la financiación del mantenimiento de las infraestructuras en el video adjunto:

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